=La reducción a jubilados de hasta el 60% de sus ingresos arrebató el acceso a medicamentos y tratamientos para enfermedades crónicas y graves.
=Anuncian preparación de iniciativa legislativa ciudadana contra la retroactividad que roba pensiones y destruye derechos adquiridos.
Agencia de Noticias Siete Días
Lo que comenzó como una reforma administrativa se ha transformado en una crisis de salud en los hogares de miles de adultos mayores. Este lunes, más de 5 mil jubilados de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Petróleos Mexicanos (Pemex), Luz y Fuerza, y Banobras caminaron desde el Senado de la República hasta el Palacio de Bellas Artes, impulsados por la exigencia de defender su derecho a la salud y a una vejez digna.
Al concluir la movilización en Reforma y el Monumento , una comitiva fue recibida en la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) para exponer la urgencia de su caso.
Tras la reunión con personal de la SCJN, anunciaron las tres exigencias que presentaron: 1) Frenar las medidas contra los jubilados; 2) Retribuir los pagos cancelados; y 3) Mesas de diálogo para seguimiento.
El corazón de la protesta no fue el derecho a una vida digna. Los manifestantes advirtieron que la aplicación retroactiva de la reforma constitucional representa un golpe fulminante que redujo sus ingresos hasta en un 60%, obligando a cientos de compañeros de la tercera edad a suspender de inmediato tratamientos oncológicos, cardiovasculares y de enfermedades crónicas degenerativas, al no contar con la solvencia para adquirir sus medicamentos.

El recorte de pensiones, pone en riesgo la vida de trabajadores en retiro.
Las y los manifestantes realizaron un emotivo acto en el Monumento a la Revolución, iluminando el sitio con miles de espejos. Con ese reflejo de luz, recordaron que fueron ellos quienes sostuvieron el sistema energético nacional durante décadas, levantando al país en las peores crisis y desastres naturales, para hoy ser dejados en el desamparo.
Frente a la mirada de los ciudadanos, los voceros explicaron que la vulnerabilidad actual es inmediata, ya que muchos de ellos planificaron sus vidas y sus gastos médicos bajo el amparo de la ley, y hoy se encuentran atrapados entre la morosidad y el deterioro de su salud. De no encontrar una respuesta real y legal por parte de las instituciones, advirtieron que buscarán el cobijo de la opinión pública internacional aprovechando los reflectores del próximo torneo de la FIFA.
«Durante el próximo Mundial de Fútbol estaremos presentes de manera pacífica y organizada en estadios, aeropuertos, plazas públicas, ciudades coloniales, playas y espacios turísticos donde haya personas dispuestas a escucharnos. Vamos a repartir información en varios idiomas para que el mundo sepa que en México miles de adultos mayores estamos luchando por defender nuestros derechos humanos», aseguraron los voceros del movimiento.
La movilización también apeló directamente a la sensibilidad de la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo, recordando sus recientes declaraciones en su conferencia matutina del 18 de mayo de este año donde dijo que revisaría la medida. Los afectados insistieron en que un compromiso de tal magnitud no puede quedarse en la frialdad de un escritorio mientras la salud de miles de familias se deteriora día con día, por lo que anunciaron una cruzada nacional para despertar la empatía de todo el país.
Así también, anunciaron que presentarán una iniciativa legislativa ciudadana: «Hoy iniciamos la iniciativa nacional contra la retroactividad que roba pensiones y destruye derechos adquiridos. Y escúchenlo bien: Esto apenas comienza, vamos a unir voces, vamos seguir organizándonos».
Un golpe al relevo generacional y a la dignidad laboral
Los representantes del movimiento concluyeron señalando que este trato de indefensión hacia quienes ya lo dieron todo no solo fractura el presente de los jubilados, sino el futuro del sector energético. Castigar el retiro y desmantelar la certeza jurídica desincentiva a las nuevas generaciones a asumir puestos críticos de alta especialización y riesgo, como los Operadores Senior de Reactores (Senior Reactor Operators), debilitando la estabilidad operativa y la cultura de seguridad que agencias internacionales como la OIEA, WANO e INPO exigen para salvaguardar la infraestructura del país.


